Caravana en carretera de montaña
Imagen cedida por ASEICAR

“Lo más bonito es descubrir algo, algún lugar, que no sabías que existía”, recalca José Manuel Jurado, presidente de la Asociación Española de la Industria y Comercio del Caravaning (ASEICAR) y autocaravanista desde hace más de 40 años. “Creo que lo mejor de este tipo de viajes es la mentalidad de conocer sitios nuevos y poder establecerte más de lo previsto en una playa, un río o una montaña”. Todo un canto a la libertad, en definitiva.

Tras el auge del sector, que se popularizó mucho a raíz de la pandemia, cada vez hay más gente que recurre a esta suerte de casa sobre ruedas para disfrutar las vacaciones y buscar lugares inspiradores. “Aunque ya veníamos creciendo antes del covid, una época en la que salimos en veintitantos telediarios, muchas personas probaron entonces la experiencia en familia, por una mayor seguridad, y ha quedado un poso”, apunta José Manuel Jurado. 

Experto en el llamado caravaning y “viajero empedernido ante todo”, aporta varias consideraciones antes de echarse a la carretera. Un criterio, sin duda, con mucho bagaje —van miles de kilómetros y cientos de paisajes idílicos en su currículum— para que la aventura resulte óptima. Motor de arranque, acelerador ¡y adelante!

Caravana en la playa
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‘Tips’ para un buen viaje en autocaravana

Dando por hecho que la autocaravana se encuentra en las mejores condiciones, cumpliendo todos los requisitos para circular en buen estado, la primera sugerencia de cara al verano consiste en huir de los destinos más colapsados. “Para mí es fundamental; sobre todo, la primera vez”, destaca el presidente de ASEICAR. Porque, explica, “no es lo mismo ir a la Toscana con 40 grados si tienes un hotel fresquito, que si llegas al volante y está el parking colapsado, con los niños que se cansan y todo hasta arriba de turistas”. Precisamente, la posibilidad que te da una autocaravana es esa: elegir emplazamientos sin necesidad de reserva, donde de otro modo no se podría… Y, por resumir, “hay sitios preciosos y nada congestionados”.

¿Otro consejo? Sí, acaso parece de Perogrullo, pero evitará muchos contratiempos: utilizar las aplicaciones de áreas de estacionamiento. “Es importante conocerlas porque a veces se llega muy tarde a determinados parajes, de noche, sin distinguir bien la ubicación o sin tener ni idea de las restricciones y zonas permitidas. Independientemente de que sea factible aparcar como un turismo, ve a lo seguro”, resuelve José Manuel Jurado. Y, al hilo de esta recomendación, el especialista advierte: “¡Seamos realistas con la hoja de ruta! Hay quien alquila una autocaravana y en diez días quiere visitar Cabo Norte. Mira a ver cuántos kilómetros son, que igual vas a estar agobiado y te vas a pasar la mitad del tiempo metido en el vehículo”. Conclusión: toca plantear desplazamientos más asequibles. Y, por qué no, dejarse sorprender, saboreando cada instante sin ansiar una Ítaca acaso imposible.

Lo bueno de la autocaravana, como sostienen —con reminiscencias de Kavafis—desde la Asociación Española de la Industria y Comercio del Caravaning (ASEICAR), es sentir el camino. Tal vez, en el camino te detengas en un enclave desconocido y te asombre su belleza. Y, entonces, sin haberlo valorado previamente, pernoctas ahí. ¿Por qué correr más y más y no entregarse a esta improvisación de fábula?

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El caravaning, reflexiona el experto, despliega siempre diferentes opciones. “Te das cuenta de que, con un medio de transporte tan autónomo, puedes viajar, vivir y hallar cosas inviables de otra manera”. De nuevo, el libre albedrío por bandera.

Y atención al aviso a navegantes: “Cuando llevéis solo 48 horas del primer viaje, ya veréis la libertad que brinda la autocaravana. Una forma de viajar divertida, moderna, actual. Cambias el plan como te apetezca”, sentencia Jurado. Vivencias que seguramente cuentes después en el trabajo o entre amigos, emulando al escritor Jack Kerouac en aquella novela inmortal: “Estábamos encantados, dejábamos la confusión y el sinsentido atrás y realizábamos nuestra única y noble función del momento: movernos”.

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¿5 continentes en autocaravana?

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Movámonos, pues. Y, como incentivo para escudriñar el mapamundi absolutamente inabarcable, compartamos un destino por cada continente.

En Europa, ¿qué tal si nos proponemos contemplar los fiordos noruegos? “Muy recomendables, una preciosidad; y sin necesidad de llegar a Cabo Norte si no nos sobra el tiempo”, recuerda el presidente de ASEICAR. “Y más cerca: la costa de la Bretaña, la Normandía de Francia. Eso sí, yendo fuera de la temporada alta”, insiste. En esta zona todo está muy preparado para la autocaravana, como en Alemania y Holanda. Países que llevan años de ventaja a otros como España, donde José Manuel Jurado sugiere, para empezar, ir al norte: “Asturias y Galicia, da igual dónde. Incluso en camping, que la autocaravana puede ir a campings. El norte es muy agradecido siempre por el paisaje, la temperatura en verano, la comida… Pero existen mil lugares. En torno a Plasencia, Extremadura, encuentras maravillas”. Y así, saltando de región en región, una lista interminable de planes.

Pero sigamos rodando. ¿Rumbo a América? “La Costa Oeste y los parques nacionales de las Montañas Rocosas, en Canadá. Es todo naturaleza y también lo tienen muy bien montado para las autocaravanas; de hecho, en ocasiones en esos parques ni siquiera cuentan con un hotel”, señala nuestro guía experimentado. “Y la Costa Este de Estados Unidos, donde llevan toda la vida viajando así. Una experiencia muy chula”, zanja. Y muy cinematográfica, sí. Sobre Sudamérica, desde ASEICAR destacan la afición al caravaning de Argentina o Chile, por ejemplo.¿Y en Asia? Ante otro reto mayúsculo, por el cruce intercultural, uno de los sitios más sonados es la carretera del Karakórum entre China y Paquistán. Como subrayan en Esquire, se trata de 1.200 kilómetros por “la antigua ruta de la seda” que atraviesan la cordillera que da nombre al camino, “lo que supone que en algún momento alcanzarás más de 4.600 metros de altitud”. Sí, he aquí la vía pavimentada acaso más elevada del planeta, una atalaya que regala la oportunidad de observar —indica la célebre revista— “elementos naturales espectaculares como glaciares, montañas como el K2 y el valle de Hunza”. Pero, ojo, mucha cautela con la época de nevadas y monzones, factores nada baladíes.

Imagen cedida por ASEICAR

En África, continente tan colosal como impresionante, ¿qué tal disfrutar en Marruecos? “¡Una pasada en autocaravana! No hay limitaciones, hay costa donde puedes estar en la mismísima playa. Y, si vienes de España, está solo a unas horas conduciendo. Creo que casi todos los autocaravanistas han ido por allí. Es muy seguro, barato, y con paisajes sensacionales”, concluye el presidente de ASEICAR.

caravana carretrea y faro
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Y, en el horizonte, también queda Oceanía, “el destino favorito por los españoles para viajar en autocaravana y camper durante el invierno”, declaran desde la web de la comunidad AutoC, especialistas en este turismo itinerante. Australia recibe más de 10 millones de visitantes internacionales a lo largo del año y un gran porcentaje, apuntan, escoge la autocaravana. De estos lares, junto a la popular Sidney, brilla la casi siempre soleada Perth, además de Cairns, en Queensland. Un acceso a la Gran Barrera de Coral donde piden cita los amantes del buceo y el esnórquel. Otro país preparado para esta forma de viajar tan genuina, un fenómeno que no echa el freno porque ¿a quién no le gusta sentirse libérrimo?

Y de todas estas cuestiones y otras tantas incontables —como los precios crecientes del sector, pros, contras, el rumbo óptimo para impulsarlo más— se hablará seguramente en el Salón Internacional del Caravaning en 2025, en la Fira Barcelona. Entre tanto, la carretera aguarda impaciente para continuar inspirándonos a bordo de la autocaravana. La aventura acaba de arrancar…

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