El futuro del transporte público urbano está en el coche autónomo

En las ciudades del futuro que imaginan tanto millennials como los jóvenes de la generación Z los coches no serán codiciados objetos de deseo. De hecho, según el informe Movilidad del futuro que realizó la Asociación de Empresas de Fabricantes y Distribuidores (AECOC) en 2019, el 64% de los nativos digitales no quiere tener vehículo propio. Los ciudadanos del futuro prefieren explorar nuevos modelos de transporte basados en las innovaciones tecnológicas y teniendo como principal objetivo la sostenibilidad. Y en ese marco entran el coche autónomo y eléctrico.

Los vehículos eléctricos son ya una realidad. Pero la apuesta ahora de las compañías de diseño está en el coche autónomo.

Más que en grandes viajes por carretera sin necesidad de conducir, los prototipos que se están desarrollando están pensados para las grandes ciudades. Son la apuesta de los ingenieros para librar a las urbes de sus molestos atascos y de la contaminación atmosférica y acústica, ya que la apuesta va orientada a los servicios de transporte público.

Zoox Inc. es una empresa californiana que pertenece a Amazon. Sus diseñadores han creado un prototipo de taxi robotizado al que han bautizado con el mismo nombre, Zoox, totalmente autónomo, eléctrico y capaz de alcanzar los 120 km/h. Según sus creadores, es el único vehículo que ofrece una conducción bidireccional (tanto de delante a atrás como de a ambos lados) y tracción a las cuatro ruedas, lo que le permite maniobrar en espacios reducidos y cambiar de dirección sin necesidad de dar marcha atrás.

Este coche autónomo está pensado especialmente para el transporte de viajeros en las ciudades. De hecho, su lema es “built for riders, not drivers”, por lo que además de un diseño atractivo, sus ingenieros han pensado fundamentalmente en la seguridad, tanto del pasajero como de peatones y otros vehículos. El Zoox ofrece un sistema de airbag especial pensado para vehículos bidireccionales y asientos que envuelven a los pasajeros. Una red de sensores y cámaras le otorgan un campo de visión de 270º en los cuatro costados del coche, lo que elimina los ángulos muertos y le permite controlar todo lo que se sitúa y circula a su alrededor.

El interior ofrece una cabina espaciosa pensada para el confort del pasajero: asientos cómodos, puntos de recarga para el móvil y la posibilidad de que el usuario consulte a través de un ordenador de abordo la ruta de su trayecto y la hora de llegada, y la posibilidad elegir qué música quiere escuchar durante el viaje.

En la misma línea, la consultoría de diseño PriestmanGoode ha creado un prototipo de coche autónomo pensado, originalmente, para la ciudad de Londres, aunque, como aseguran desde la compañía, se puede adaptar a otras ciudades del mundo. Su nombre: New Car for London, y está ideado para viajes de hasta una hora.

New Car for London también reconoce el papel único que el diseño del transporte puede desempeñar como emblema de una ciudad o país. Desde los taxis amarillos de Nueva York hasta el tren Shinkansen de Japón, el vaporetto de Venecia o el metro de París, el transporte es fundamental para experimentar nuestro entorno, tanto para locales como para turistas. 

Para que esas ciudades en las que podrán circular estos medios de transporte colectivo autónomos no pierdan su identidad propia, la consultora ha optado por buscar en el diseño de sus vehículos rasgos que los identifiquen con la ciudad por la que circularán. En el caso del New Car for London, los diseñadores se han inspirado en la arquitectura brutalista de la capital inglesa, combinando formas geométricas simples con detalles angulares.

Además, este coche cuenta con un buen número de ventanillas para que los pasajeros puedan contemplar la ciudad mientras viajan y el diseño de sus asientos puede modificarse a gusto del usuario, que podrá elegir la disposición de los mismos en función de sus necesidades desde la misma app con la que reservará el vehículo.

En el exterior, una banda informativa en la puerta ofrecerá información clave para que los usuarios sepan que ese es el coche que han pedido. Y al igual que el Zoost, cámaras laterales y una señalización luminosa adecuada garantizan la seguridad en carretera, así como la visibilidad para otros peatones y vehículos.

Como la pandemia nos ha hecho a todos ser más cuidadosos con la higiene, el New Car for London cuenta con materiales de fácil limpieza y desinfección e incluye un kit de primeros auxilios por si hubiera algún tipo de accidente.

Estos son solo dos ejemplos de lo que está por venir. Olvidarse de conducir para moverse cómodamente por la ciudad en coche y contribuir a reducir, al renunciar al vehículo propio, la contaminación y los atascos de las urbes es una posibilidad cada vez más cercana y muy deseable.

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