Sí, se puede hacer un viaje largo con un coche eléctrico

Los vehículos eléctricos están llamados a ser el futuro de los transportes privados y públicos. Con su carácter de energía limpia, eficiente y segura, la electricidad es la fuente de energía con mayores posibilidades de terminar sustituyendo a los combustibles fósiles. Por ello, su adopción por parte de los fabricantes de coches y su fomento por parte de las autoridades están experimentando un crecimiento muy importante en la actualidad. 

La tormenta perfecta

 

Hasta hace relativamente poco, hacer un viaje largo a bordo de un coche eléctrico era relativamente complicado. Entre la falta de autonomía de los vehículos (el desarrollo de baterías mejores es una asignatura pendiente de la humanidad) y la falta de infraestructuras de carga, el uso de los vehículos eléctricos para los trayectos prolongados, sencillamente, no era una opción. 

 

Sin embargo, el desarrollo del que han sido objeto en los últimos años, junto con un momento histórico que parece propicio para la adaptación de la tecnología que ofrecen, ha hecho que las tornas ya hayan cambiado. Por lo menos en la Unión Europea y Estados Unidos. El aumento de la autonomía de los vehículos eléctricos, los últimos sistemas de carga rápida y la expansión de los puntos de carga ya permiten que estos automóviles sean una opción para tener en cuenta a la hora de viajar.

Más vale prevenir

 

No obstante, a la hora de planificar un viaje (largo) en un vehículo eléctrico hay varias cuestiones a considerar. La primera y más obvia es revisar que la batería esté lo suficientemente cargada. Por supuesto, mejor al 100%, así nos evitamos sustos y podemos llegar al siguiente punto de carga según lo planeado. 

 

Es importante, también, planificar las cargas que sean necesarias para poder llegar a nuestro destino. Para ello habrá que localizar previamente los puntos de carga disponibles en el trayecto y revisar la autonomía real del vehículo. Para esto último, hay que tener en cuenta diversos factores como el equipaje, el terreno por el que se circulará, el número de viajeros o la climatología que se espera que haga durante el viaje.

 

En cuanto a planificar las paradas para recargar la batería, ya hay disponibles un buen puñado de apps que permiten rastrear los puntos de carga disponibles a nuestro alrededor. Aplicaciones como Electromaps, en la que se pueden identificar los puntos disponibles en estaciones de servicio, pero también los que estén situados en centros comerciales, hoteles o talleres de reparaciones, o Chargemap, de las más completas a nivel europeo. En el caso de España, aplicaciones como Electro EMT de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid, permiten conocer la ubicación de los puntos de recarga públicos gestionados por la EMT.

 

Por supuesto, otra de las aplicaciones básicas a la hora de planificar un trayecto largo en vehículo eléctrico es Google Maps que, además de ofrecer información sobre los cargadores eléctricos disponibles en el mapa, también permite planificar el itinerario y conocer en tiempo real el estado del tráfico y las rutas a seguir. 

A la hora de ponerse al volante

 

La manera de conducir también influye en el rendimiento de las cargas de los vehículos eléctricos. Tratar de mantener controlado el pie del acelerador es una de las mejores maneras de garantizar que estamos ahorrando la mayor cantidad de electricidad posible a lo largo de los kilómetros. La conducción brusca afecta considerablemente la duración de la batería, por lo que es recomendable tratar de no dar frenazos e intentar reducir la velocidad siempre que sea posible. Como aliados podemos contar con los sistemas de frenada regenerativa que transforman en electricidad la energía cinética producida por las frenadas. 

 

Otros factores como el uso del aire acondicionado o la calefacción también influyen en la duración de la batería. Por lo que conviene minimizar su uso dentro de lo posible, o, en caso de que sea imprescindible tirar de ellos, tratar de tener en cuenta el gasto extra de electricidad que supondrán. 

 

Teniendo en cuenta todo esto, es más que posible realizar un viaje largo a bordo de un coche eléctrico. Es más, ya en 2017, los integrantes de la iniciativa Global EVRT se propusieron demostrar que la tecnología de los vehículos eléctricos y la infraestructura europea existente lo permitían. Para ello, recorrieron a bordo de vehículos eléctricos (un Tesla Model S y un Renault Zoe) más de 6 500 kilómetros en 16 días. Desde Londres a París pasando por Madrid, Milán, Zagreb, Múnich, Berlín y Bruselas, dejaron eminentemente claro que los vehículos eléctricos no son solo el futuro del transporte y de los viajes por carretera, sino que cada día están más cerca de convertirse en el presente. 

Comparte