Consejos para conducir con nieve

Amelie, Bernardo, Cecilia, Daniel, Elsa… Se los denomina con nombres masculinos y femeninos, y en estricto orden alfabético a medida que van surgiendo. Los temporales azotan una determinada región con intensidades y consecuencias diversas, aunque todos tienen algo en común: conducir bajo sus efectos resulta peligroso y, por tanto, poco recomendable.

 

La primera y gran recomendación cuando el tiempo no acompaña siempre debería ser la de evitar coger el coche salvo causas de máxima necesidad. Y si no hay más remedio que salir a la carretera, conviene tener en cuenta ciertas recomendaciones antes y durante nuestro viaje.

 

 

. Más vale que sobre. Junto a la de asegurarse de que el vehículo está en perfectas condiciones y consultar el estado de la carretera, la de llenar el depósito del combustible es una de las reglas a tener en cuenta antes de arrancar el coche. Quedarse sin gasolina nunca es una buena noticia, pero puede suponer fatales consecuencias si nos ocurre en pleno temporal.

 

. Bienvenidos los porsiacasos. Manta, comida, agua y móvil con la batería a tope. El avituallamiento nunca está de más cuando hay posibilidades de quedarse bloqueado en la carretera.

 

. Llevar cadenas. Y saber ponerlas. Es probable que hagan falta si atraviesas, sobre todo, una zona de montaña.

 

. Como siempre, pero incluso más. Si en condiciones normales hay que respetar los límites de velocidad y la distancia de seguridad, cuando se conduce bajo condiciones meteorológicas adversas es aún más necesario, si cabe.

 

. ¿Cortas o largas? Además de una conducción suave y sin frenazos, los expertos aconsejan utilizar marchas largas cuando hay nieve o hielo. El motivo: estas marchas evitan que las ruedas giren de forma brusca y patinen. Solo en caso de circular cuesta abajo conviene cambiar a marchas cortas para aprovechar el freno motor y no tener que pisar el freno

 

. Cuidado con el viento. No se ve pero se siente. Y en carretera el viento puede resultar letal. Las salidas de los túneles o los puentes suelen ser algunos de los lugares en los que el vehículo puede resultar más vulnerable a una fuerte racha de aire.

 

Ante todo, mucha calma. La tranquilidad y el sentido común es el mejor compañero de viaje en estos casos. Dejar las prisas en casa y seguir los indicaciones y consejos de la autoridad encargada del control del tráfico es, sin duda, el consejo que engloba el resto de los consejos.

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