La logística y el transporte, ante el frenesí del Black Friday

“Desde el mes de julio estamos trabajando ya codo con codo con nuestros clientes de cara al Black Friday, pero, a nivel interno, empezamos con un análisis intensivo de todo en el mismo momento en que acaba la campaña anterior”, comentan fuentes de Sending, una de las empresas líderes del transporte urgente.

 

Fechas alrededor del frenético viernes negro o la época navideña son especialmente convulsas, con desplazamientos incesantes por doquier, máxime en estos tiempos de auge del comercio electrónico. Basta un click y enseguida llaman a tu puerta con el pedido. En virtud de los datos de UNO Logística, la patronal de un sector que representa en España el 8% del producto interior bruto y aglutina a más de un millón de trabajadores de todo el país, en 2021 se gestionaron 725 millones de envíos. Una cifra que denota también “buenos resultados para el transporte de mercancías por carretera que, tras el descenso del 40% en 2020 por el impacto de la pandemia, recuperaron de nuevo los niveles alcanzados en 2019”, según Francisco Aranda, presidente de UNO Logística.

 

Eclosión ante el Black Friday y la Navidad

 

Si uno de los quebraderos de cabeza en el transporte de mercancías es la apuesta por una movilidad cada vez más sostenible, como se ha explicado en episodios anteriores, otro reto se presenta cada año, sin freno ni marcha atrás, con motivo del Black Friday (y el Cyber Monday). En teoría, este furor de descuentos, gangas y oportunidades varias se desata a finales de noviembre, pero cada vez se adelanta más y sirve, irrefrenablemente, como inauguración de la temporada de compras navideñas con más rebajas, reclamos y estímulos al consumo por todas partes.

 

Una costumbre —hoy internacional— que proviene de Estados Unidos cuando el viernes después de Acción de Gracias de 1961 Filadelfia colapsó ante la marabunta de personas comprando regalos para Navidad debido al aluvión de ofertas de las tiendas minoristas de la ciudad. Aquel caos colectivo se fue repitiendo, extendiendo, normalizando y ha derivado en una tradición comercial que mueve montañas. Y lo del color —Black Friday—, según cuenta la leyenda, se refiere al balance de cuentas de los establecimientos, que viraba de los números rojos a los negros por el superávit desatado tras la vorágine.

 

Ahora imaginemos el torbellino circulatorio durante el periodo vinculado al Black Friday. Solo en España se estiman más de 100 millones de envíos, a una media de casi 4 millones diarios y unos picos de 5 millones en torno al viernes más hiperactivo para las tarjetas de crédito de medio mundo. Envíos por todo el continente que exigen una especial previsión y aprovisionamiento de materiales, refuerzos de profesionales en las plantillas, formación previa y todos los recursos para estar a pleno rendimiento. 

Es cierto que este año hay más incertidumbre que nunca porque la coyuntura económica y la inflación no ayudan”, explican desde Sending, empresa del sector logístico. “Vamos adaptándonos y reajustando previsiones con nuestros clientes de manera continua. Para el Black Friday y el resto de la campaña navideña prevemos un incremento de hasta un 25%. Para el Viernes Negro estamos incrementando un 22% nuestra plantilla y, entre esas incorporaciones, destaca la contratación de ingenieros, especialistas en la analítica de datos y, como es lógico, también repartidores, conductores, personal de atención al cliente, mozos de almacén, operarios de nave y carretilleros”. 

 

Sobre los desplazamientos por carretera, subrayan: “Vamos a aumentar un 28% las rutas de larga distancia y un 25% las de última milla. Y en el área internacional, duplicaremos las rutas procedentes de distintos puntos de Europa con productos para entregar en España y Portugal”. Un encaje de bolillos que llenará las autopistas de vehículos yendo y viniendo por doquier para que el producto llegue al cliente final. “También para el área internacional, acabamos de lanzar el servicio Sending Cross Border, con el que haremos llegar los envíos internacionales de empresas españolas y portuguesas a los principales países de Europa. En concreto, con rutas diarias a Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Reino Unido”, zanjan desde Sending.

 

Más trabajo también al volante

 

La logística gestionó en la campaña navideña de 2021 hasta un 7% más de envíos que en 2020 y eso se traduce en más empleabilidad. El sector acoge cerca de 1.150.000 trabajadores por estas fechas, que plasman un aumento del 15% sobre el volumen medio de contratación y, por tanto, más ofertas laborales relacionadas con la conducción y el reparto. Las empresas de logística cuentan con flotas de vehículos diversos que no paran de rodar todo el año y que, en el último trimestre, afrontan un sprint final que requiere mayores garantías que nunca. Un repunte del sector que el ciudadano nota al cruzarse cada dos por tres con numerosas furgonetas con logos de Correos, Seur, Amazon, AliExpress, UPS, DHL, MRW, FedEx o Sending. Detrás, todo un arduo entramado que funciona como un reloj suizo: embalajes, portes, almacenamiento y transporte de la mercancía. Y hete aquí solo la movilidad vial, pero el tráfico —en este caso, mucho antes de noviembre para agilizar así el aprovisionamiento— también toma los cielos, raíles de tren y mares.

 

Casi todo lo que usamos en la vida diaria ha viajado cientos de kilómetros desde su punto de partida. Una mudanza desde el lugar de producción hasta el centro de distribución y, después, al hogar o a la oficina gracias al servicio de paquetería. Todo engrasado con una logística que pone orden en el caos. Un sector que, por cierto, no ha vivido sus mejores momentos con la pandemia o el aumento de diferentes precios —el más evidente, el coste del combustible—, pero que sigue en forma para cumplir sus objetivos. Millones de envíos y desplazamientos surcan el mapa y se entrelazan como fuegos artificiales en el firmamento. Una pirotecnia cotidiana y rigurosa que resplandece en estas fechas de frenesí y que se ha vuelto imprescindible en nuestro día a día.

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