La importancia de las distancias de frenado

Disponer de unos frenos en perfecto estado es una de las mejores formas de mantener unos niveles de seguridad en el coche aceptables. No se trata solo de pasar las revisiones del vehículo con nota sino de minimizar los posibles riesgos de desplazarse en coche. Pero la realidad es que ni los mejores sistemas de freno ni las calzadas en mejores condiciones sirven de nada sin un conductor que conozca las distancias de frenado. 

Hoy día, cualquier carretera está plagada de avisos que instan a los conductores a mantener las distancias de seguridad. Especialmente cuando el pavimento está húmedo, pero no solo. Porque una distancia suficiente con los vehículos de detrás y delante nos puede ahorrar un buen susto. Pero, ¿cuánto es una distancia suficiente? ¿sabrías calcularla en función del vehículo y las condiciones de la calzada?

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que hay varios factores que influyen en la distancia de frenado. El primero, la capacidad de reacción del conductor, dificilmente medible. Pero también otros factores como el estado del pavimento, el clima o incluso la inclinación de la calzada. 

Factores que influyen en la distancia de frenado. 

De acuerdo con la ONG británica Brake, dedicada al fomento de la seguridad vial, hay varios factores que influyen en la distancia que recorre un coche tras ser detectada la necesidad de frenar. 

  • Neumáticos. El rozamiento de los neumáticos es la fuerza principal que provoca la frenada y depende de la consistencia de la goma de los propios neumáticos, el patrón que lleven grabado y la presión del aire que contengan. 
  • Los frenos. Gracias a los sistemas de frenado ABS, desde hace tiempo los frenos modernos evitan uno de los mayores peligros a la hora de frenar en seco, que los neumáticos se bloqueen y el vehículo termine panza arriba. 
  • La velocidad inicial. Es uno de los factores más importantes dado que la distancia y la velocidad inicial guardan una relación exponencial. Cuanto más rápido, mucha mayor distancia se recorrerá antes de que el coche se detenga. 
  • La inclinación. En un coche que circule cuesta arriba, la fuerza de la gravedad contribuirá a la frenada tirando del coche hacia el núcleo terrestre. En un coche que circula cuesta abajo, la fuerza de la gravedad hará exactamente lo contrario.

Pero ¿cuánta distancia recorre un coche al frenar?

A modo de ejemplo, si un coche con frenos en buen estado conduce por una carretera con el pavimento en buen estado y seco, a una velocidad de 40 kilómetros por hora, se detendrá a aproximadamente 9 metros del punto en el que se accione el freno. Esto es, el coche recorrerá un espacio equivalente a 2,25 veces su longitud (asumiendo que es de longitud media, es decir 4 metros).

Ahora bien, aumentando la velocidad inicial tan solo 10 km/h (hasta los 50 km/h), la distancia total de frenado aumentaría a algo menos del doble, a 14 metros desde el punto en el que se acciona el freno (3,5 veces la longitud del vehículo). 

A mayor velocidad inicial, la distancia de frenado seguiría aumentando exponencialmente hasta que, suponiendo una velocidad inicial de en torno a 110 km/h alcanzar los casi 60 metros de distancia necesaria para detener el vehículo (15 coches de longitud media).

Por supuesto, esas distancias dejan fuera la consideración de otros factores como, por ejemplo, la posibilidad de que el pavimento esté mojado. En un pavimento mojado, la distancia de frenado se incrementaría hasta los 13 metros a partir de una velocidad inicial de 40 km/h, es decir a un coche más de distancia respecto al pavimento húmedo. Una velocidad inicial de 50 km/h requeriría 20 metros de distancia de frenado (5 coches de longitud media). De la misma forma, las distancias seguirían aumentando hasta los 80 metros suponiendo una velocidad inicial de 110 km/h, lo que añadiría una longitud equivalente a 5 vehículos respecto al pavimento seco. 

El otro factor, la distancia de reacción

Hay que tener en cuenta que la distancia de frenado es solo una parte de la ecuación y corresponde únicamente a la distancia recorrida desde que se acciona el freno. Eso deja fuera una consideración importante que es que, desde que se percibe el peligro hasta que se pisa el freno, las ruedas del coche siguen girando y el vehículo continúa en movimiento. 

Se presupone que el tiempo de reacción de una persona de edad no demasiado avanzada está entre 1,5 y 2 segundos. Esto implica que, a una velocidad inicial de 40 km/h, a la distancia de frenado, habría que añadirle 17 metros adicionales de recorrido desde que se percibe el peligro hasta que se acciona el freno. Esta distancia recorrida antes de presionar el freno sí aumentaría proporcionalmente en función del aumento de la velocidad inicial. 

Conocer las distancias de frenado es importante. Puede evitarnos peligro en la carretera, tanto para nosotros como para los demás. Saber estimar la distancia a la que debemos conducir de los coches que nos rodean puede ser una de las mejores habilidades a adquirir a la hora de mejorar nuestro desempeño al volante. Y como tantas otras cosas a tener en cuenta cuando circulamos por la carretera, puede marcar la diferencia a la hora de que lleguemos a nuestro destino sin contratiempos.

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