Según el estudio Compartiendo la carretera (Sharing the road), el 93% de los ciudadanos europeos tiene miedo a causa de los comportamientos de los demás peatones y conductores de vehículos de cualquier tipo cuando circulan por la vía pública. El estudio, realizado por la Fundación VINCI Autoroutes e IPSOS y publicado a finales de 2023, se sumerge en las meninges de los europeos para ver cómo circulan cuando se desplazan por vías públicas.

Y, a tenor de los resultados (basados en las respuestas de más de 12.000 encuestados), los conductores, peatones, motoristas y ciclistas europeos no son precisamente respetuosos con las mejores prácticas de circulación.

Demasiados riesgos al circular

La ciudadanía europea afirma que la mala convivencia en las carreteras le provoca ansiedad y tensión. Una preocupación que el 96% de los encuestados achaca a que los demás asumen demasiados riesgos cuando circulan. En el caso de los conductores españoles, el 93% considera esta circunstancia como su mayor fuente de ansiedad. Entre los conductores del resto de países del Viejo Continente, el 96% de los ciclistas se consideran amenazados por las imprudencias de los demás y un 89% de los peatones declara sentirse en riesgo por la misma razón. 

Además, un gran número de encuestados manifiestan tener miedo de los conductores de vehículos motorizados agresivos. A nivel europeo, el 88% de conductores de coches, el 82% de los motoristas y el 78% de los ciclistas afirman que la agresividad de los que circulan a motor les asusta.

coches y motos circulando

¿Espacios reservados? Sí, para mí

peaton cruzando calle

Otro de los aspectos de la movilidad que se ve afectado por las actitudes de los europeos y los españoles en las calles y carreteras tiene que ver con los espacios reservados. Las aceras son tomadas por motoristas y ciclistas que las usan para estacionar (61% de los motoristas españoles, por encima del 45% europeo) e incluso para desplazarse, de nuevo, un 45% de los españoles, casi el doble que el 28% de sus vecinos continentales.

A raíz de esta presencia indebida, aumentan considerablemente los riesgos para los peatones. Así, el 64% de los viandantes europeos afirman que ha tenido un roce con una bicicleta o patinete cuando transitaban por la acera.

Además, respecto a los que van en coche, más del 30% de europeos reconoce que no comprueba si se aproximan ciclistas antes de abrir la puerta del coche y un 20%, que a veces se cuelan en el carril destinado al transporte público. Según el estudio, tampoco respetan demasiado las normas a la hora de aparcar el coche. Al menos, el 32% que reconoce no tener problema en aparcar en doble fila, el 21% que afirma hacerlo en los carriles bus o el 17% que lo hace en los espacios reservados para discapacitados. 

Teléfonos móviles y semáforos en rojo

El estudio también desvela que los hábitos de la mayor parte de los usuarios de vías públicas dejan mucho que desear, tanto por su tendencia a distraerse con el móvil como por su disposición a ignorar elementos de señalización tan relevantes como los semáforos.

Así, el 51% de los motoristas, el 58% de los peatones, el 31% de los ciclistas y el 62% de los conductores europeos reconocen que a veces su smartphone se las arregla para distraerlos cuando circulan. Al mismo tiempo, según la edición del mismo estudio del año pasado, los semáforos en rojo (o ámbar) no consiguen detener al 65% de los motoristas, al 37% de los ciclistas y al 56% de los peatones.

El punto positivo del estudio llega apalancado sobre la empatía que despierta en los usuarios de las vías públicas adoptar los medios de transporte de los demás. Entre los conductores europeos que utilizan la bicicleta regularmente, el 41% afirma que respeta más la señalización que cuando va en coche. 

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