Dime qué coche tienes y te diré cuánto contamina

Aunque todos los coches contribuyen a la contaminación, ya que emiten CO2 (incluso los eléctricos, aunque en proporción anecdótica), no todos lo hacen de la misma forma. Es fácil determinar que un coche eléctrico o un híbrido contaminan mucho menos que uno que se mueve con combustibles fósiles. Pero la cosa se complica cuando pasamos a analizar las diferencias entre los vehículos de gasolina y los diésel. 

Gasolina vs Diesel ¿cómo y quién contamina más?

Los coches de gasolina emiten principalmente monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, hidrocarburos y compuestos de plomo. Por su parte, los vehículos diesel emiten partículas sólidas en forma de hollín que da lugar a los humos negros, hidrocarburos no quemados, óxidos de nitrógeno y anhídrido sulfuroso procedente del azufre contenido en el combustible. Contaminan de forma diferente y lo hacen en proporciones diferentes, por eso es complicado determinar cuál de los dos contamina más. También entra en juego la antigüedad del vehículo. 

Anteriormente, los vehículos diésel contaminaban mucho más que los coches de gasolina, de ahí todas las restricciones que grandes ciudades de todo el mundo han tomado contra estos vehículos. Sin embargo, con las nuevas técnicas de filtrado de los motores diésel, la diferencia se minimiza. Hoy en día, un coche de gasolina y uno de gasoil de las mismas características contaminan, más o menos, lo mismo, pero de forma diferente. Los coches de gasoil emiten menos CO2 que los coches de gasolina, pero siguen emitiendo mayor cantidad de otros contaminantes, aunque ya no con tanta diferencia como en años anteriores.

En resumen, contaminan de forma diferente y lo hacen en proporciones diferentes. 

De ahí lo complicado de determinar cuál es el que más contamina

Además, también entra en juego la antigüedad del vehículo  (los diésel antiguos contaminaban mucho más que los nuevos) 

 

¿Contaminan algo los coches eléctricos?

La opción menos contaminante, a la hora de adquirir un vehículo, es optar por uno 100% eléctrico. Pero ni siquiera esta tecnología es totalmente limpia. Esto se debe, sobre todo, a la energía empleada para producir la batería. Según la Guía sobre las emisiones de los automóviles creada por Arval (compañía española de renting) y basándose en datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente, el 51% de las emisiones de CO2 de un coche eléctrico se generan en su fabricación. Pero, ¿de dónde sale el 49% restante?

Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, un coche de gasolina de tamaño mediano emite de media unos 143 gramos de CO2 por kilómetro. Un vehículo eléctrico de características similares, entre 60 y 76 gramos de CO2, es decir, entre un 47 y un 58% menos. Con un híbrido enchufable, esta reducción es del 36%. No se trata de que estos vehículos emitan CO2 por el tubo de escape al moverse, sino de la contaminación que se genera para conseguir la electricidad que carga sus baterías.

A la hora de determinar cuánto va a contaminar un vehículo hay que tener en cuenta su combustible, pero sobre todo su antigüedad. La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) señala que el 80% de la contaminación vehicular que se produce en un país como España procede del 20% del parque automovilístico, una parte compuesta por los coches más antiguos. Y, además, añade que 100 vehículos actuales contaminan menos que uno solo de los años 70. 

En la Unión Europea, los medios de locomoción son responsables del 25% de las emisiones de dióxido de carbono, del 87% de las de monóxido de carbono y del 66% de las de óxidos de nitrógeno. Reducir la emisión de los vehículos más contaminantes y apostar por los coches eléctricos es una tarea pendiente para reducir estos porcentajes.

 

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