Repostar desde el cielo

Las estaciones de servicio no van a desaparecer ni de las autopistas ni de las carreteras. O, al menos, no de momento. Sin embargo, sí va a evolucionar la forma de obtener energía de propulsión para los vehículos que utilizamos, sobre todo en la movilidad del futuro.

 

Una de las principales fuentes de energía está a 150 millones de kilómetros y está hecha de hidrógeno, helio y otros elementos. El sol está ahí, inquebrantable, esperando a que alguien coja su inagotable –al menos es poco probable que veamos cómo se agota– riqueza y la aproveche para la movilidad futura.

 

Si el sol está ahí, habrá que aprovecharlo, y en eso está PROVE Lab, un laboratorio de investigación automovilística que ha lanzado un prototipo llamado Dawn.

Dawn es el coche que pretende convertirse en el más rápido del mundo impulsado mediante energía solar. Un auténtico prototipo de coche solar. El objetivo es que alcance los 100 km/h utilizando exclusivamente sus celdas solares, sin ningún tipo de batería añadida ni otro tipo de dispositivo capaz de proporcionarle energía.

 

Su aspecto es extremadamente futurístico, con un peso de 200 kg y una aerodinámica que lo asemeja más a una lancha offshore de alta velocidad, convirtiéndolo también en un buen ejemplo de la movilidad del futuro.

¿Que es muy poco probable que alguno de nosotros acabe conduciendo un coche como este? Seguro. ¿Que las tecnologías investigadas formarán parte de los nuestros vehículos futuros? Aún más seguro.

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