‘America By Car’: cuando Lee Friedlander inmortalizó el paisaje norteamericano desde un coche alquilado

Lo cotidiano deja de ser algo de usar y tirar cuando alguien como Lee Friedlander pone sus ojos sobre ello y decide retratarlo. Desde que comenzó a hacer fotografías en sus años de instituto, el norteamericano, nacido en Washington en 1934, ha recurrido a su realidad más cercana para elaborar todo tipo de metáforas visuales.

 

Las fotografías de Friedlander son verdaderas tesis sobre la sociedad norteamericana. Cuando fija su cámara en un objetivo, no lo hace solo por el resultado estético, sino atendiendo también a toda crítica que de ella se puede extraer. Un doble fin solo alcance de los mejores fotógrafos de la historia.

 

© Lee Friedlander, courtesy Fraenkel Gallery, San Francisco and Luhring Augustine, New York

En 2010, con America by Car, Friedlander se subió a un coche para seguir retratando instantes del día a día. Ya lo había hecho antes en los sesenta y setenta, pero ahora sus imágenes iban a contar con un encuadre distinto.

 

Desde un vehículo de alquiler, el fotógrafo comenzó a captar las imágenes que llamaban la atención, pero partidas en dos. Por un lado, la parte que se veía desde el parabrisas, y por otro, la apreciada desde la ventana del conductor. «Como dos marcos dentro del marco de la foto», explican desde Fundación Mapfre, donde puede visitarse una exposición sobre el fotógrafo, comisariada por Carlos Gollonet, y entre cuyas fotos se incluye las de la serie America by Car.

 

A ese doble marco se une un submarco: el espejo retrovisor. La imagen contenida en él aporta complejidad a la escena y se convierte en el centro de atención del espectador. Un esquema compositivo que se repite en la mayoría de fotos de la serie.

 

© Lee Friedlander, courtesy Fraenkel Gallery, San Francisco and Luhring Augustine, New York

«Pese a la abrumadora presencia del salpicadero e interiores del coche, nuestra vista se dirige, en primera instancia, hacia donde iría la del conductor, y fotografía tras fotografía, miramos el paisaje enmarcado. Cuando conducimos, o bien miramos por el retrovisor, o a través del parabrisas o al salpicadero, y solo vemos eso; lo demás está ahí, flotando, pero lo intuimos más que vemos», explican desde Fundación Mapfre.

 

La imagen captada por la Hasselblad Superwide ofrece una perspectiva completa, imposible para cualquier conductor: «Gracias al formato cuadrado y al potente objetivo de la cámara, la distorsión es prácticamente nula y la imagen tiene definición hasta en las esquinas, donde también se reduce considerablemente la pérdida de luz. A diferencia de nuestra visión cuando estamos realmente dentro del coche, en estas fotografías todo está simultáneamente ante nosotros, con la misma nitidez».

 

La obra de Friedlander America by Car supone la actualización de sus propias fotos realizadas sobre el paisaje norteamericano, siguiendo la tradición de los grandes libros de fotografía del siglo XX. Todo eso sin salir de los temas que siempre han estado presente en la carrera del fotógrafo norteamericano: paisajes, monumentos, reclamos publicitarios, retratos, autorretratos…

 

La exposición en Fundación Mapfre se puede visitar hasta el próximo 10 de enero.

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