Cómo ‘devolver’ la normalidad a tu coche después de Filomena

Pensábamos que sería un temporal más. Pero lo que Filomena ha dejado a su paso no se había visto en décadas en España. 

En muchos lugares de la península, lo de olvidarse del coche por unos días no ha sido UNA opción. Ha sido LA ÚNICA opción. Por eso, con la vuelta a la normalidad, toca tener en cuenta que nuestros vehículos, sobre todo los que duermen a la intemperie, han sufrido también el frío y la nieve en sus chasis.

Lo más recomendable es que tras la nevada hayas retirado la nieve de carrocería y ventanas. De no ser así, puedes encontrarte con una abolladura o algún cristal roto por el exceso de peso acumulado.  

En los coches de diésel y gasolina, además de la utilización de anticongelante, lo ideal es que durante los días con temperaturas más bajas se haya encendido el motor durante unos minutos con el coche parado. Sobre todo en el caso de los primeros, ya que el combustible de estos vehículos puede llegar a solidificarse a -10 ºC.

Si te dispones a ponerte en marcha y los cristales siguen congelados, utiliza el producto limpiacristales habitual o bien alcohol. Nunca agua caliente, ya que el contraste de temperaturas podría hacer que se resquebrajen. Y espera a haberlos limpiado antes de activar los limpiaparabrisas.

Frotar el cristal con una patata o rociarlo con vinagre son algunos de los trucos caseros que utilizan algunos conductores para evitar que sus parabrisas se congelen (algo inevitable con Filomena). Aunque la DGT prefiere otros más convencionales, como el cubrirlos con un cartón o una manta. Y no, la sal nunca es una buena opción por las ralladuras que puede provocar, entre otras razones.

Es posible que también la cerradura haya sufrido las secuelas del frío siberiano que hemos tenido estos días. Si es así, recurre al alcohol antes de meter la llave. Un truco: utiliza una jeringa para introducir el líquido en la ranura. Hay quien prefiere evitar este tipo de productos y recurre a secadores de mano. Desde luego es una buena opción si dispones de la posibilidad de enchufar el aparato.

En Euromaster consideran que la mejor opción en caso de helada es subir los limpiaparabrisas para que no se queden pegados a los cristales. Si no has sido tan precavido y, efectivamente se han quedado pegados, siempre puedes rociarlos con alcohol.

Al arrancar el coche, conviene dejarlo en marcha unos minutos antes de reanudar la marcha. Así el aceite circulará y el coche se calentará poco a poco.

Evita encender la radio y las luces nada más arrancar. Y también espera a poner en marcha la calefacción.

Una vez listos para ponernos en circulación, conviene hacerlo con precaución, revisando el estado de las marchas y de los frenos. Estos pueden haberse agarrotado con el frío.

Si al comenzar a andar se empañan los cristales (lo normal con el frío), baja un poco las ventanillas hasta que se vaya el vaho. 

Y si hay un elemento que ha podido sufrir durante estos días son las ruedas y los neumáticos. Comprueba que ya no tienen nieve ni hielo, que no han perdido presión y que las gomas no están cuarteadas. Si donde vives está previsto que el frío persista, quizás te venga a cuenta hacerte con unos neumáticos de invierno. O unas cadenas.

Una vez en marcha, conviene tener más presente que nunca un elemento crucial siempre que salimos a la carretera, pero que lo es aún más cuando el tiempo no acompaña: la precaución.

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